El presente documento pretende sintetizar en algunos renglones las múltiples razones que han llevado a esta CGT Regional Rafaela, a sumarse al Paro Nacional de 24 horas dispuesto por el Consejo Directivo Nacional de la Confederación General del Trabajo.

No se trata de una decisión improvisada ni caprichosa. Se trata de una decisión profundamente meditada, adoptada frente a un escenario social y económico que golpea con dureza a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.
El proyecto de ley denominado “modernización laboral”, que comenzará a tratarse en la Cámara de Diputados, no representa una mejora para el mundo del trabajo. Por el contrario, entendemos que profundiza la precarización, debilita derechos individuales y colectivos consagrados por la Constitución Nacional y consolida una transferencia de recursos desde los sectores que viven de su salario hacia los sectores más concentrados de la economía.
En los últimos dos años hemos sido testigos de una pérdida significativa de puestos de trabajo, tanto en el sector privado como en el público, con una caída sostenida del consumo y un deterioro evidente del entramado productivo. La industria nacional se debilita, el empleo se retrae y la incertidumbre crece en miles de hogares argentinos.
Desde la CGT queremos ser muy claros: no nos oponemos a debatir el futuro del trabajo. No nos negamos a discutir modernización. Pero la verdadera modernización no puede significar retroceso en derechos. Modernizar no es quitar protección, no es debilitar la negociación colectiva, no es individualizar el conflicto laboral para dejar al trabajador solo frente al poder económico.
Modernizar es invertir en producción, en tecnología, en capacitación. Es fortalecer el trabajo registrado. Es generar condiciones para el desarrollo con inclusión y justicia social.
La historia del movimiento obrero argentino demuestra que cada derecho conquistado fue producto de la organización y la lucha colectiva. Nada fue un regalo. Y por eso mismo, no podemos permanecer indiferentes cuando esos derechos están en riesgo.
Este paro nacional es una medida de protesta, pero también es un llamado a la reflexión. Es una señal institucional clara al Congreso de la Nación: las reformas que afecten la vida de millones de trabajadores no pueden aprobarse sin diálogo real, sin consenso social y sin evaluar sus consecuencias profundas.
Como señalaba el Papa Francisco, no hay libertad sin justicia social. Y ese es el eje del debate que hoy se plantea: una economía al servicio de las personas o personas al servicio de la economía.
La CGT asume esta responsabilidad con firmeza, con unidad y con la convicción de que defender el trabajo es defender la dignidad.
